Bahá'ís de Puerto Rico

"En esta época, una vida nueva se agita dentro de todos los pueblos de la tierra"

Bahá'u'lláh

Breve Historia

Antecedentes

En el año 1844 un joven comerciante persa, Siyyid 'Alí-Muhammad (1819-1850), declaró ser un enviado de Dios, y que Su misión era la de preparar a la humanidad para la llegada del Prometido de todos los tiempos. Adoptó el título de El Báb (La Puerta) y fué fundador de la religión Babí. Cientos de miles de personas se declararon seguidores suyos. El Gobierno persa, fuertemente presionado por el clero Chiíta, decidió acabar con la nueva religión mediante un atroz baño de sangre que se saldó con la muerte de miles de creyentes Babíes. El Báb mismo fue ejecutado públicamente en el año 1850. Tal fue su influencia, que la prensa, los historiadores, los orientalistas y pensadores europeos de la época se hicieron eco de Su vida y Sus Enseñanzas. Los restos del Báb fueron ocultados por Sus seguidores por muchos años y finalmente transladados a Tierra Santa. En 1909, los restos del Báb fueron enterrados en un mausoleo simple, que se embelleció más tarde. La familiar superestructura de cúpula dorada, conocida como el Santuario de Báb, se completó en 1953. Es uno de los dos lugares más sagrados del mundo para los miembros de la Fe Bahá'í.

Las flores y ornamentos alrededor del Mausoleo del Báb - Haifa, Israel.Las flores y ornamentos alrededor del Mausoleo del Báb - Haifa, Israel.

Entre los seguidores del Báb se destacaba un joven de noble linaje, Su nombre era Mirzá Husayn-Alí Nurí (1817-1892), quién más tarde adoptaría el sobrenombre de Bahá'u'lláh (La Gloria de Dios). Su carácter bondadoso, así como Su sabiduría y desapego hacia las riquezas materiales, Le ganaron el cariño de las gentes. Tras la ejecución del Báb, Él predijo habría la inminente llegada de otro Mensajero de Dios, quien cumpliría con las profecías del Judaísmo, el Cristianismo, el Islam y las demás religiones principales del mundo, inagurando una era de paz y justicia para todos. En 1852, mientras en Teherán por sus actividades como Babí, Bahá'u'lláh fue exiliado a Bagdad y, en 1863, declaró que Él era el esperado Mensajero de Dios. Fue encarcelado en una de las mazmorras más inhumanas de la capital de Irán. Fue allí donde recibió la primera señal divina de la misión que Le aguardaba como el prometido de todas las religiones del pasado.

 

Nacimiento de la Fe Bahá'í

Las protestas de las delegaciones europeas, unidas a la posición y reputación de Bahá'u'lláh, evitaron su ejecución. En 1853, Él y Su familia llegaron en calidad de desterrados a Bagdad. La gradual reorganización de la dispersa y desmoralizada comunidad Babí puso en evidencia la autoridad de Bahá'u'lláh e indujo a que el gobierno persa solicitara al gobierno turco un nuevo traslado a tierras más distantes. En abril de 1863, pocos días antes de partir hacia Estambul (Constantinopla), Bahá'u'lláh reunió a un pequeño grupo de Babíes, a quienes declaró que Él era el esperado Mensajero de Dios. Con esta declaración nace la comunidad Bahá'í. A lo largo de 40 años de exilio en manos de las autoridades persas y tras una permanencia de pocos meses en la capital otomana, Bahá'u'lláh fue nuevamente desterrado, esta vez a Edirne (la antigua Adrianópolis, en la Turquía europea). Desde allí, Bahá'u'lláh dirigió cartas a los reyes y gobernantes de las naciones más poderosas del mundo (Napoleón III, el zar Alejandro II, la reina Victoria, el káiser Guillermo I,) así como a las grandes autoridades religiosas de la época, como el papa Pío IX . En ellas, Bahá'u'lláh les anuncia Su misión, les amonesta por los excesos cometidos con sus súbditos, les invita a establecer la paz mundial y les exhorta a que gobiernen con justicia y compasión, y les advierte las grandes consecuencias si persisten en su negligencia. El emperador otomano en persona decidió finalmente desterrar a Bahá'u'lláh a la colonia penal de Akká (San Juan de Acre, en la actual Israel), donde su cautiverio conoció tres etapas: encarcelamiento en una celda (desde 1868 hasta 1870), confinamiento dentro de la ciudad (hasta 1877) y reclusión en una casa de las afueras de la ciudad (hasta 1892). Irónicamente recibido al principio por la muchedumbre como el dios de los persas, Bahá'u'lláh fue ganando el respeto y la admiración de cuantos llegaron a tratarle. Durante todos estos años. Bahá'u'lláh reveló innumerables obras místicas, enseñanzas éticas y sociales, leyes y ordenanzas divinamente inspiradas, que constituyen el cuerpo fundamental de los Escritos Sagrados Bahá'ís. Los puntos centrales del mensaje de Bahá'u'lláh pueden resumirse como la unidad global y la justicia. Él enseñó que sólo existe un Dios Quien ha revelado Su voluntad mediante una serie de Maesros divinos tales como Abraham, Moisés, Jesucristo, Muhammad, Krishna, Buda y Zoroastro. Mientras que las enseñanzas sociales de las grandes religiones que ellos han fundado difieren según el tiempo y lugar donde se revela. La esencia espiritual de todas las religiones es la misma: que el propósito de todo ser humano es conocer y adorar a su Creador. En esta época, la humanidad es capaz de reconocer la unidad de Dios, de la religión y la familia humana.

 

La sucesión

Bahá'u'lláh falleció el 29 de mayo de 1892. En Su testamento instó a todos los Bahá'ís a volverse hacia Su primogénito 'Abbás Effendi, conocido como 'Abdu'l-Bahá "el siervo de Gloria"(1844-1921), a quién nombró como el único interprete de Sus Enseñanzas. Este hecho, también singular en la historia de las grandes religiones, es conocido como el Convenio o Alianza de Bahá'u'lláh. En aquel momento la comunidad Bahá'í estaba integrada por varias decenas de miles de seguidores dispersos en media docena de países de Oriente Medio.

En 1909, tras la revolución de los jóvenes turcos, 'Abdu'l-Bahá fue liberado de Su confinamiento. Poco después partió rumbo a Europa. En 1911 visitó Londres y París, y en 1912 empredió una larga travesía que Le llevaría a Norteamérica. En estos viajes 'Abdu'l-Bahá proclamó públicamente, en iglesias, sinagogas universidades y toda clase de foros, el mensaje revelado por Su Padre. Su vida, consagrada a ejemplificar las eseñanzas Bahá'ís, despertó la admiración de todos aquellos que Le conocieron.

El Mausoleo del Báb en la noche - Haifa, Israel.El Mausoleo del Báb en la noche - Haifa, Israel.

'Abdu'l-Bahá designó como sucesor a Su nieto Shoghi Effendi. De esta forma se prolongaba la Alianza de Bahá'u'lláh y se salvaguardaba la unidad de la comunidad Bahá'í frente a posibles divisiones. 'Abdu'l-Bahá falleció en 1921 en Palestina.

Shoghi Effendi (1897-1957) dedicó su ministerio a cuatro tareas fundamentales: la interpretación de las Escrituras Sagradas de Bahá'u'lláh, la traducción de éstas al inglés, el desarrollo del Centro Mundial Bahá'í, con sede en Haifa (Israel), y la puesta en marcha del Orden Administrativo establecido por Bahá'u'lláh. A su muerte la comunidad Bahá í estaba integrada por varios cientos de miles de seguidores, residentes en más de 250 territorios, que incluyen estados soberanos y dependencias principales del planeta. Desde 1957 en adelante la comunidad Bahá'í continuó experimentando un crecimiento acelerado. En 1963 los Bahá'is de todo el mundo eligieron por primera vez a su órgano supremo de gobierno: la Casa Universal de Justicia.

 

Un crecimiento continuo

Durante los últimos 30 años, la Fe Bahá'í se ha convertido en la segunda religión más difundida geográficamente, tras el Cristianismo. Destacan por su número y actividades las unidades de Estados Unidos, Canadá, Bolivia, Colombia, El Reino Unido, Alemania, la India, Zaire y algunas islas de Pacífico y el Caribe. Fuertemente comprometida con los asuntos de la humanidad, la comunidad Bahá'í opera también como una Organización no Gubernamental en estrecha colaboración con la Organización de las Naciones Unidas.

Peregrinos visitando los lugares sagrados - Haifa, Israel.Peregrinos visitando los lugares sagrados - Haifa, Israel.

Desde el año 1979, como cosencuencia de la revolución Islámica en Irán, la Comunidad Bahá'í ha vuelto a ser objeto de persecuciones. Aunque más de 200 Bahá'ís han sido asesinados o ejecutados, la respuesta de la comunidad internacional ha evitado que el plan de exterminio de la Comunidad Bahá'í en su tierra natal llegue a término.

Hoy día, la comunidad Bahá'í está integrada por más de 6,000,000 de personas, residentes en todos los países del mundo.

"En esta época, una vida nueva se agita dentro de todos los pueblos de la tierra"

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